Review Clásico: DEVIN TOWNSEND PROJECT – Ghost (2011)

Por Alejandro Melgar

En el mundo de la música progresiva hay un nombre que resuena desde hace mucho tiempo como una de las mentes más enfermas y creativas que ha dado el género: Devin Townsend. El canadiense le ha puesto su nombre y su impronta a infinidad de proyectos y hoy en día es casi una tarea titánica clasificar su música en un estilo en particular. A lo largo de más de 25 años de carrera, Devin ha experimentado con el Death Metal y el Metal Extremo (sus inicios en Strapping Young Lad), el Country y el Blues (Casualties of Cool, 2004), el Metal Progresivo de comedia y parodia (sus dos entregas con el alienígena Ziltoid), el Rock Alternativo con tintes pop (Addicted, 2009) y hasta los efectos sonoros aislados y extraños que entrarían dentro del Noise/Drone (Devlab, 2004). Esto por solo nombrar algunos de los miles de proyectos y álbumes en los que el pelado dio rienda suelta a su creatividad infinita.

Más temprano este mismo año, en un universo pre-Covid, tuve la fortuna de poder ver mi primer show en vivo de Devin Townsend en todo su esplendor, y la cereza del postre fue haberlo conocido personalmente e intercambiado unas palabras con él. Si era un gran admirador entonces, luego de ese momento todo se exponenció de manera estratosférica. La calidez humana y humildad de Devin se acopla a la esquizofrenia frenética que transmite sobre el escenario de una manera sobrenatural, sumado a que pocas veces escuché un sonido tan nítido y fiel en vivo. Lo curioso es que en los shows que pude presenciar, Devin presentó su faceta más pesada y metalera, tocando material de Strapping Young Lad junto con las canciones más extremas de su catálogo, un contraste absouto con el disco que nos toca reseñar hoy: Ghost, de Devin Townsend Project.

Cuenta la leyenda que el maestro se encontraba en un periodo de introspección alejado totalmente de la industria musical luego de pasar mucho tiempo de gira y en viajes de promoción. Esto le permitió una libertad creativa como nunca antes pudiendo escribir a su manera y a su tiempo más de 60 canciones en diferentes estilos y propuestas. Es así que nace el Devin Townsend Project, pensado originalmente como una serie de cuatro álbumes de estudio que abarquen todo este abanico sonoro generado en esta época. El primer disco de esa serie fue ‘Ki’ (2009), el álbum que simboliza el puntapié inicial para esta nueva etapa, mostrando un lado más introspectivo y lleno de tranquilidad, coqueteando más con el Art-rock y el Rock progresivo tradicional. A este le siguió ‘Addicted’ (2009) unos meses después, un gran disco recordado por todos en donde Devin resalta su lado más comercial y accesible, con experimentos poperos y de Rock alternativo, lleno de gemas preciosas de su catálogo. Unos años después finalmente se concluye la idea original de este genio con dos álbumes lanzados el mismo día, y que ejemplifican perfectamente la definición de “polos opuestos”. Por un lado tenemos ‘Deconstruction’ (2011), un monumental álbum de Metal Progresivo y Extremo, canalizando sus días en Strapping Young Lad pero agregando una complejidad suprema, con canciones que desdibujan los límites de la cordura y un sinfín de invitados especiales y capas sonoras que desembocan en una obra tan abrumadora como esencial. Y por otro lado, aparece ‘Ghost’ (2011), y nos rendimos ante el éxtasis de la calma.

Con este álbum pierde un poco el sentido hacer una reseña track-by-track, ya que la experiencia de escucharlo completo y de una pasada recompensa mucho más al oyente que desgranar cada canción de manera individual. Aquí tenemos una enorme cantidad de música, con el disco superando los 70 minutos, transformándose en la banda sonora perfecta para un largo paseo por el bosque, una meditación extendida o una caminata apreciando la naturaleza. En ‘Ghost’ vamos a encontrar la faceta más ambiental y melancólica de Devin, un disco que funciona como un catalizador de esas atmósferas calmas e introspectivas que nuestro calvo favorito tanto disfruta incluir como pasajes o secciones pequeñas en otros álbumes más contundentes. Solo que aquí, esas pequeñas características se tornan protagonistas de un viaje completo.

De esta forma, mientras las canciones se suceden como una caricia para el alma y la voz de Devin nos cala profundo y nos hace reflexionar, podemos escuchar la armonía de varios instrumentos de viento, las capas y capas de teclados que generan un ambiente meloso y meditativo, la simpática y dulce voz de Katrina Natale, invitada especial para este álbum, y todo esto adornado de un aura de misticismo que a la vez se torna directo en ejecución y nos invita a recibir esta música tan atípica con los brazos abiertos.

No hay mucho más que decir más que se rindan ante el viaje y preparen la mente para una experiencia diferente. Si buscan Rock y Metal sigan de largo, lo van a encontrar a raudales en el resto de la discografía. Pero si quieren emocionarse ante la calma de un paseo reflexivo de conexión con ustedes mismos, ‘Ghost’ es su álbum. Preparen un te, disminuyan la intensidad de las luces, cierren los ojos y déjense llevar ante una obra distinta y relajante, que puede llegar a ser terapéutica en momentos difíciles. Y si quedan dudas de la admiración y el respeto que tengo por este músico tan humide como versátil, les cuento que esta semana adopté un gatito. Le puse Devin.

Género: Ambient, Progressive Rock, Folk Rock, Post-rock
Lanzamiento: 20-06-2011
Sello: HevyDevy / InsideOut Music

«Ghost» track-listing:

  1. Fly
  2. Heart Baby
  3. Feather
  4. Kawaii
  5. Ghost
  6. Blackberry
  7. Monsoon
  8. Dark Matters
  9. Texada
  10. Seams
  11. Infinite Ocean
  12. As You Were
Devin Townsend Project - Ghost
  • 9/10
    Producción - 9/10
  • 8.7/10
    Composición - 8.7/10
  • 9/10
    Replay Value - 9/10
  • 9.2/10
    Valoración Personal - 9.2/10
9/10

Si buscan Rock y Metal sigan de largo, lo van a encontrar a raudales en el resto de la discografía. Pero si quieren emocionarse ante la calma de un paseo reflexivo de conexión con ustedes mismos, ‘Ghost’ es su álbum. Preparen un te, disminuyan la intensidad de las luces, cierren los ojos y déjense llevar ante una obra distinta y relajante, que puede llegar a ser terapéutica en momentos difíciles.

Alejandro Melgar

Absoluto entusiasta del Metal en casi todas sus variantes y sub-géneros. Melómano, coleccionista de discos y experto en armar documentos, listas y rankings. La estructura me garantiza paz y organización. Amo las series, películas y estoy muy arraigado en la cultura pop, además de disfrutar la naturaleza y el aire libre. Y a pesar de todo esto, soy muy sensible.